Carlos Montani Carlos Montani nació en 1965 en el barrio porteño de Monte Castro. Nunca conforme, siempre buscando formas que satisficieran su imaginación, pasó del plano bidimensional de la tela al trabajo en tres dimensiones. En el año 2010 comenzó a investigar con maderas las propiedades espaciales de la "cinta de Möbius" una geometría no euclidiana o topológica que tiene, entre otras, la propiedad de tener una sola cara y un solo borde. En el 2011, Desanudado, fue seleccionada para formar parte del Salón Nacional de Escultura (Nº 100). Esta pieza que alcanza los dos metros de altura, parece haber desprendido la cinta de Möbius formando una cinta serpentina que se eleva mágicamente desde un enroscado basamento, como si una fuerza contraria a la gravedad la desprendiera del suelo. Como ingeniero mecánico entró en la empresa Grupo Amanco, subsidiaria en Latinoamérica de la empresa Grupo Nueva, creada por un empresario suizo. La política empresarial de este empresario fue siempre lograr eficiencia y competitividad pero con un valor agregado: la responsabilidad social, es decir el compromiso con las comunidades, con las personas y grupos sociales que conforman una región con características propias y a la vez universales. La fuerte presencia del compromiso social asociado a lo empresarial fue un punto de inflexión importante que forma parte del sustrato conceptual de las intervenciones artísticas ideadas por Montani. Cuando en 2010 se realiza el Primer Foro Nacional de Responsabilidad Social Empresarial en la ciudad de Mendoza, Carlos Montani le propone a la organización del evento incluir arte. De esta manera realizó una primera obra interactiva: Tierra intervenida = Mundo, consta de un círculo de madera de un metro de diámetro en el que pintó dos caras de la Tierra, a la manera de un mapa físico. El público era invitado a golpear con una piqueta en alguna de ellas de tal manera que además del impacto sobre la superficie de la pintura acrílica se percibía el ruido del golpe del martillazo. En el 2011 Montani realiza una obra para la Fundación de Patricia Sosa cuya finalidad era obtener alimentos para paliar las necesidades económicas de las postergadas poblaciones indígenas del Chaco y Formosa, representadas por las comunidades Toba, Qom. La idea fue convocar a personalidades del mundo del espectáculo y de la cultura para que imprimieran las huellas de sus manos con colores primarios sobre remeras y lienzos para luego ser subastadas por alimentos. Huellas de Amor se exhibió en el Hipódromo de Palermo. Montani armó una estructura de cajas de madera en forma de corazón sobre la que se exhibían los lienzos pintados. Las cajas remitían al Cajón Flamenco, instrumento de percusión que se usa para acompañar el canto o baile del flamenco-andaluz. Durante la muestra, seis músicos ejecutaron en vivo en cajones flamencos. A partir de esta experiencia, Montani realiza dos objetos a los que llamó Abrazo Huinca y Abrazo Qom en los que partió de un Cajón Flamenco al que intervino con maderas de cedro y guatambú con la imagen de largos brazos que rodean las caras de este cubo hasta unir los contornos de las manos en una cara principal, símbolo de los cambios que puede lograr una sociedad cuando se une por una causa común. Fue así como Carlos Montani pasó de los trabajos escultóricos de espacios topológicos a proyectar obras conceptuales en las que la intervención del público es fundamental. Podríamos clasificarlas de happenings conceptuales porque en esa experiencia, lo que el artista busca es que los participantes tomen conciencia de la importancia de la acción humana en el medio ambiente. Los primeros filósofos griegos del siglo VI a. C, llamados presocráticos, buscaron la causa o "principio" material del universo, partiendo de los cuatro elementos fundamentales: agua, aire, fuego y tierra. En el año 2011 Montani ideó una ambiciosa instalación Huellas de Agua consistente en una plataforma de acrílico con luces de leds de unos 8,40 por 2,40 metros sobre la que apoya una alfombra acuosa de plástico y gel azulino que al ser pisada por la gente deja una huella desde la que es posible leer un texto que hace referencia a la importancia del agua en un mundo tecnológico, en el que nos encontramos rodeados de elementos artificiales. El 22 de marzo (día internacional del agua) del 2012 Montani retoma el problema del agua proyectando una mega obra, un verdadero work in progress al que llama Aqua Planetae y como lo indica este término latino, se trata del agua del Planeta. "Dentro de 20, 50 o 100 años, cuando el agua sea mucho más escasa que ahora, este universo de muestras históricas como primitivos daguerrotipos, les permitirá a nuestros descendientes conocer el agua que tomaba cada una de las personas que enviaron sus muestras…Me emociona de sólo escribirlo" A comienzo de 2014 el número de muestras es de unas 1.400 botellitas viales correspondientes a unos treinta países. Todas identificadas de la misma forma, sin jerarquías. Aqua Planetae es una obra conceptual in progress, dirigida a que cada espectador tome conciencia de que nuestra vida está íntimamente ligada a esa fuente de vida que tenemos la responsabilidad de cuidar. |
Adriana Laurenzi* * Es historiadora y crítica de arte. Docente del Instituto Universitario Nacional del Arte y la Universidad del Salvador. |
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